30.4.08

Memorias de Groenlandia (y 7)

El adiós

Nunca me han gustado las despedidas. Cada vez que me enfrento a una de ellas me da la sensación de que la vida en una sucesión de despedidas a gentes y lugares a los que queremos. De nuestras últimas horas en Groenlandia me gustaría recordar dos detalles: la última cena, todo un festín de productos típicos de la tierra con carne de foca y ballena, pescado seco y grasa de foca; y nuestra despedida de Juan. El destino quiso que cuando llegó al aeropuerto ya nos hubieran obligado a embarcar. Nos vio a través del cristal y todos corrimos a su encuentro. Fueron apenas unos segundos y nos fue imposible darle un abrazo de hasta luego, pero a algunos se nos llenaron los ojos de lágrimas cuando se toco el corazón, nos señaló con el dedo y se dio media vuelta para poner el punto final a nuestro viaje. El viaje del bueno de Manrique y una isla llamada Groenlandia.



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